A menudo recibo preguntas sobre cómo resolver un problema generado por la pasarela. A veces es por los límites impuestos por el banco que realiza la adquirencia (ver Trabajar con bancos), otras por el índice de rechazo, algunas otras porque lo que prometían no lo han cumplido. Y es que no todas las pasarelas son iguales y una vez escogida una, cambiarla puede ser costoso, o simplemente demasiado tarde.

Una pasarela de pago debe servir al negocio. La pasarela es la manera (o una de las maneras) que tendremos de cobrar a nuestros clientes y por tanto deberíamos prestar atención a su elección y hacerlo lo suficientemente temprano para estar seguros de que se ajusta a nuestras necesidades. Tanto funcionales como en lo referente a tiempos de implementación y, por supuesto, a costes.

Imaginemos que necesitamos una pasarela que nos permita gestionar pagos recurrentes. Como un amigo utiliza la pasarela A en su proyecto y para él tiene un coste del 1%, hacemos nuestros cálculos con esa pasarela y ese número en la cabeza. ¿Correcto?, no. No sería de extrañar que nos encontrásemos con alguna desagradable situación bien avanzado el desarrollo. Por citar algunas que he vivido cerca:

  • que tardemos dos meses en tener disponible nuestra pasarela. Tiempo que tardaremos en poder operar.
  • que pasadas varias semanas desde la solicitud nos informen que no nos la pueden ofrecer porque nuestro negocio es demasiado nuevo y tengamos que volver a empezar.
  • que como nuestras circunstancias no son las de nuestro amigo el coste es del doble y nos rompe el plan de negocio.
  • que aunque nos dijeron que la pasarela soportaba pagos recurrentes al final no son exactamente pagos recurrentes y tengamos que cambiar nuestro modelo negocio porque de cambiar no nos salen los números.
  • que como queremos ofrecer planes anuales debemos suscribir un aval bancario o dejar un % bloqueado durante X meses como fondo de garantía y no lo teníamos presupuestado.

Idealmente deberíamos contratar nuestra pasarela antes de empezar nuestro proyecto pero eso es una tarea casi imposible. Pero lo que si podemos hacer es prestar atención a su elección: hablar con amigos, pedir referencias, documentarnos con ellos, ver que usa la competencia, etc. Cualquier cosa menos ir a ciegas con algo tan importante.

Si me lo preguntáseis a mí, ¿qué querría saber yo antes de recomendaros alguna pasarela?. Dependería del negocio, pero algunas de ellas saldrían de la siguiente lista

  • ¿Vendes productos físicos?
  • ¿Tienes 1 operación al día o 100?, ¿1000?
  • ¿De importes pequeños o grandes?
  • ¿Necesitas empezar a operar rápido?, ¿realmente rápido?
  • ¿Es para el negocio Secure3D obligatorio o en absoluto deseado?
  • ¿Es un negocio de subscripción?, ¿con cantidades variables?
  • ¿Necesitas cobrar en divisas?, ¿y únicamente en divisas?
  • ¿Son tus clientes principalmente empresas o particulares?
  • ¿Españoles o de cualquier parte del mundo?
  • ¿Vienen tus clientes a comprarte repetidamente o lo normal es que lo hagan una única vez?

Y es que no es lo mismo Stripe que Paymill, Redsys/Sermepa que Braintree, Tefpay que Paypal, Adyen que Ceca o Wirecard que Pagantis.

Intentar que el uso de una pasarela nos cueste lo menos posible es un objetivo, pero ni mucho menos debe ser el único. Porque si la pasarela escogida no se ajusta a nuestras necesidades el coste para el negocio puede ser demoledor. A fin de cuentas una diferencia del 1% en la tasa de descuento significa únicamente €10 por cada €1000 vendidos, un precio mucho menor de lo que nos puede costar equivocarnos en términos de esfuerzo de desarrollo, en transacciones perdidas o en time-to-market.